Escuela CircleLeonistica AYUDEMOS MÁS A LA JUVENTUD Y LA FAMILIA
Este es un trabajo que invita a reflexionar sobre un preocupante problemas social que afecta en particular a la familia, y aún cuando se han tomado como referentes autorizadas opiniones dadas a conocer en mi país, estimo que en esencia las consideraciones que se formulan tienen en realidad carácter mucho más general por la similitud que tienen las situaciones analizadas con lo que ocurre en otras latitudes. Entrando en materia debo decir que hace poco tiempo en una Asamblea del Episcopado Argentino los Obispos consideraron la cuestión de la drogadicción que era sinónimo de muerte, expresando que se constata el eco doloroso que provoca en muchas familias con hijos atrapados por el flagelo de la droga, señalando que frente a la gravedad de este hecho nadie puede sentirse indiferente, porque el mismo no solo llegó a los jóvenes sino que ya ha comenzado a infectar a los niños, con toda su carga de deshumanización y violencia, destruyendo a las nuevas generaciones. Es un hecho que por su gravedad compromete a todos, especialmente a las autoridades pero que de igual manera interesa también a muchas Organizaciones no Gubernamentales que, como el Leonismo se preocupan por el acontecer de la Humanidad para mejorarla..Y en esta problemática la familia padece el dolor de la impotencia porque debe actuar dentro de una sociedad que se muestra inerme y solo atina a lamentarse de sus las consecuencias, y un Estado que resulta ineficaz para eliminar este mal, que sabemos es sostenido por un gran poder económico carente de toda regla ética. El Arzobispo de Santa Fe a su vez al referirse al tema recordó una enseñanza de Juan Pablo II cuando nos decía: "la droga no es como un rayo que cae en una noche luminosa y estrellada. Más bien es como un rayo que cae en una noche tormentosa...". Es decir, la droga no es un tsunami inesperado que no sabemos como llegó y no nos encuentra preparados, sino que aparece en un contexto que la hace posible, señalando que al hablar de noche tormentosa el Papa quería expresar, precisamente, ese vacío existencial y carente de horizontes en el que viven muchos de nuestros niños y jóvenes. Por ello concluía que la drogadicción no es sólo un problema de "sustancias", sino más bien de cultura, valores, conductas y opciones, porque hoy para una cantidad creciente de jóvenes, se afianza la convicción de que vivir no tiene sentido, y que para ellos el mañana, como la palabra felicidad, libertad, amor, son palabras huecas, y en su visión del problema destaca que se padece el contexto de una sociedad indiferente e individualista, y muchas veces sin una contención afectiva y de ejemplaridad en sus propios hogares y familias. Y en ambos la droga ocupa un vacío, el espacio de una ausencia de relaciones sólidas y vínculos afectivos. Hay una juventud víctima de una cultura que ha hecho del presente un absoluto sin proyectos y, por lo mismo, ha perdido el sentido de la vida, como su horizonte y esperanza. Además notamos una falta de ejemplaridad en la sociedad que debilita la cultura del esfuerzo y el trabajo, como la capacidad de abrirnos a la bondad y la belleza de los valores morales, espirituales y estéticos. Esta delicada situación social en su oportunidad llevó a la ONU a realizar diversos estudios al respecto que indicaron que en gran número se encuentran abandonados y sin protección alguna, resultando muchas veces víctimas de prostitución infantil, del narcotráfico y de inescrupulosos que los explotan en trabajos inadecuados para ellos, algo que confirma reiteradas crónicas de medios de comunicación masiva, no solo del mundo sino también de nuestro propio territorio.. Esta situación y otras de similar gravedad que afectan a la sociedad humana han merecido particular preocupación para nuestro Movimiento Mundial de Servicios quien ha organizado y lleva a la práctica numerosos programas de actividades juveniles por preservar la niñez y la juventud, con la activa participación de los Clubes de Leones que funcionan en más de 200 países. En respuesta a ese propósito los Clubes de Leones y más aún, aquellos que cuentan con un Club Leo se preocupa por problemas de la niñez, la juventud y la familia, entre otras cosas porque sociólogos de numerosos países occidentales han advertido que existe una relación entre el aumento de pandilleros y la desintegración de la familia tradicional, advirtiendo la necesidad de corregir ciertas situaciones negativas que las aquejan para evitar que muchos jóvenes por el irregular funcionamiento de la vida hogareña o soportar tener que vivir en determinas condiciones socio-ambientales se agregan a ellas en busca de experimentar lo que en realidad es una falsa sensación de familia. Al respecto los Clubes de Leones y de Leos pueden incluir y darles una mayor importancia a sus programas en favor de la niñez, la escuela y la familia, convocando para ello la activa participación de los padres y las mencionadas entidades educativa, por constituir ámbitos naturales donde los niños y los jóvenes viven esa edad tan importante de su existencia, época que reclama que se les preste en forma particular amor, protección y cuidado. En ese sentido se considera que eso es vital para que en el mañana, cuando ellos deban salir a enfrentar la dura realidad del mundo actual éste no los sorprenda indefensos y desvalidos Lo que se ha mencionado reclama protagonismo para llevar a la práctica propuestas y hacer que alcancen pleno éxito, para lo que se necesita que se comprenda y acepte que se trata de una responsabilidad compartida donde además de los esfuerzos de los Leones y los Leos se necesita contar con la colaboración y apoyo de los padres, de la comunidad educativa y de la propia sociedad por las características y envergadura del problema.
PDG Dr. Tito L. Rocchetti
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